viernes, 27 de septiembre de 2013

método científico


Llevo años recibiendo noticias sobre la Psicología basada en la Evidencia, y mi amigo Víctor Prieto, que se ha ganado trabajar en el Hospital Anderson de Houston como investigador, también me ha puesto muy al corriente de este pardigma.

Creo que hay que estar en consonancia y cercanía con la Comunidad Científica.

Yo no pienso alejarme nunca del Método Científico, esa es mi aportación, puede haber disensiones, pero ahí sigo después de mucho tiempo. ¿Precio? Difícil acceso para alguien que vive lejos de la Universidad. ¿Descuento? Internet, gracias a ella puedo acceder sin demasiada dificultad aunque, lo juro, echo tanto de menos una biblioteca que ocupe todas las paredes de mi casa...


http://www.rinace.net/reice/numeros/arts/vol9num3/editorial.pdf


jueves, 26 de septiembre de 2013

intenciones


Primer día de curso, setiembres, en la escuela, años 60: "niños, redacción: Cómo he pasado las vacaciones".

Primer día de clase en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación: "niños: diferencia educare educere" 

Distinción eterna. ¿Paradigma que nos ha marcado a todos desde el primer día que optamos por ser educadores?

¿Cuál hemos escogido? Es posible que hayamos optado por uno de los dos. En los años ochenta se dibujaba un rictus en la cara de la profesora cuando nos describía el "educare". Todos sonreíamos y nos relajábamos con el "educere". Acompañar, sustituir el palo de mimbre (yo veía cómo mi maestro, don Francisco Treviño Rubio, al que adoro en la memoria, escogía las varas en el campo, las hacía vibrar en el aire con ese sonido tan propio de los bólidos) sustituir el palo de mimbre por la mano que acompaña. Eso deseábamos, eso pareció ocurrir cuando al llegar la Ley de Villar Palasí, en 1970, un ministro sospechoso y al que hay que reconocer, incluso acompañando al Caudillo, que acercase la Educación de la época al paradigma Conductista que se imponía entonces, mientras el Cognitivista se abría paso ya desde los laboratorios suizos, belgas y, claro, americanos (pero no olvidemos jamás a  Vygotsky, en la URSS).

¿Cuál hemos escogido? ¿Somos conscientes a través de los años de cuál es nuestra opción y de si la hemos continuado después de todo este tiempo?

Creo que puede ser una aventura interesante profundizar en nosotros. Sin iluminaciones, que a fin de cuentas esto es un trabajo que nos deja una nómina que nos permite vivir. Si me acompañáis es posible que me hagáis un favor.